Saltar al contenido

Inicia esta persistencia de información

Hace ya muchos años, un profesor de la universidad decía a un grupo ingenuo de estudiantes de periodismo que el flujo informativo en los medios de comunicación masiva funcionaba como una lupa: las temáticas en las que se enfocaba cada uno, amplificaba el efecto de importancia sobre ellas. 

Cada medio filtra el material diario basado en su criterio de lo que es noticioso, de interés público y acorde con su línea editorial. Esto es parte del trabajo periodístico: filtrar y categorizar la abundante información. Es su trabajo también dar profundidad y perspectiva a los hechos. 

Pero inevitablemente, se pierden muchas piezas preciosas. Muchas historias que sí valen la pena, que pueden dar más puntos de vista al público, que pueden ampliar nuestra forma de entender el mundo. Es así como quedan fuera de foco historias de tinte positivo, ciencia, tecnología bien traducida, protagonistas mujeres, artistas, retos del medioambiente. 

Muchos medios masivos hacen algo de esfuerzo, pero la mayoría queda en la pila de olvidados, de invisibilizados. O peor aún, en las notas de relleno tratadas de forma superficial. 

Hiper conectados, desinformados 

Cuando este profesor nos retrató el comportamiento de los medios, todo se restringía a la televisión, la radio y los medios impresos. Internet era algo accesorio: una curiosidad que no todos teníamos en la casa, una serie de páginas super sencillas, más parecidas a las referencias de una biblioteca, el teléfono era solo para llamar, el televisor nos unía a todos en una sola pantalla. 

Hoy padecemos obesidad informativa crónica. Recibimos millones de bytes de información, de múltiples temas, opiniones, verificadas o no, reales o no; de múltiples dispositivos y formatos: vídeos, audios, imágenes, textos…

Han reinado por varias décadas, la viralidad, lo superficial, el titular caza clicks, el público multi-pantalla, la corta atención, las discusiones en hilos de comentarios, los audios de grupos de Whatsapp. 

Y a todo ese reto también se han enfrentado los medios tradicionales. Muchos han caído en la tentación del clickbait, o de utilizar todos los recursos posibles para atraer al público hacia su contenido. La pila de temas descartados entonces se hace más grande y variada. 

No todo resulta en “malas noticias”

La intención aquí no es criticar la labor de los colegas periodistas o señalar sus fallos, sino aportar. 

Precisamente en mi tiempo de la universidad se dictaba un curso llamado: HTML y páginas web. Para quien les escribe fue una puerta abierta a muchas oportunidades. Hoy la red de Internet nos ha ultra conectado, pero también le ha dado espacio a todo el que quiera expresarse y esto incluye a aquellas historias apiladas en el olvido. 

En el universo digital se permite que otras temáticas no enfocadas por la masividad se puedan dar a conocer con calidad y aprovechando lo versátil del mundo digital y lo fácil que puede ser.

Aún así, requiere esfuerzo para obtener la atención de quienes puedan escuchar, ver, leer, pero no caer en el contenido superficial, o pensado solo en monetizar. Y este es el esfuerzo que queremos realizar aquí. 

Tilde Invisible nació en realidad hace 15 años. Fue uno de los primeros proyectos de comunicación que abrimos cuando las redes sociales apenas iban por MySpace y Hi5, algunos de ustedes las recordarán. 

Ahora la retomamos, porque nos inspira a trabajar en ese faltante de historias y temas que no logran llegar a la corriente principal, que no se ven pero que tienen su propio acento y merecen ser contadas. 

Fuera de la lupa, pero nativamente digital 

Si usted tiene entre sus listas de vídeo, podcast, o Tiktok los temas como tecnología, ciencia y medio ambiente, ¡bienvenido y bienvenida! Estos son los ejes temáticos con los que vamos a comenzar esta Tilde Invisible. 

Y aunque la parte informativa será parte de espacio, también haremos uso de otros formatos para mirar un poco más allá de los titulares. 

¿Nos acompañan?

Como espacio digital, esto no es algo de una sola vía, ¡esperamos saber de ustedes! Qué les parecen nuestros post, qué temas les gustaría que investigáramos, o analizáramos. En dónde desean que hagamos ver esa tilde oculta.   

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contenido protegido por derechos de autor.